Por: Thomas Claburn
Viernes 27 de octubre de 2023 | TheRegister.com

Con el consentimiento del Rey Carlos III, la Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido se ha convertido en ley. Según el gobierno británico, esta normativa “hará del Reino Unido el lugar más seguro del mundo para estar en línea”. Sin embargo, su implementación ha suscitado críticas por parte de diversas organizaciones y expertos.
La Ley de Seguridad en Línea, que tuvo su origen en abril de 2019 como el Libro Blanco de Daños en Línea durante el mandato de Theresa May, fue finalmente aprobada por el Parlamento en septiembre. Su objetivo principal es controlar el contenido en Internet, obligando a las empresas tecnológicas a prevenir la distribución de material ilegal y a eliminarlo cuando sea identificado. También pretende proteger a los menores del acceso a contenido perjudicial, lo que requiere una verificación efectiva de la edad en línea. Las multas por incumplimiento pueden ascender hasta 18 millones de libras (21,82 millones de dólares) o el 10 por ciento de la facturación global de la empresa, lo que sea mayor. Además, los ejecutivos de las compañías que no cumplan con las normas podrían enfrentarse a penas de cárcel.
“La aprobación de esta ley histórica envía un mensaje claro a los criminales: ya sea en nuestras calles, a puertas cerradas o en los rincones más remotos de Internet, no habrá lugar para esconderse de sus crímenes viles”, declaró la ministra del Interior, Suella Braverman, en un comunicado.
Sin embargo, persisten las preocupaciones respecto a la sección 122 [PDF] de la ley, que permite a Ofcom, el regulador de las telecomunicaciones del Reino Unido, exigir a los proveedores de servicios en línea que escaneen las comunicaciones, lo que en la práctica podría prohibir el cifrado. Esta cláusula ha sido señalada como inaplicable por muchos expertos, incluidos algunos dentro del gobierno. Lord Parkinson, ministro de Digital, Cultura, Medios y Deportes, admitió que cualquier intento de eludir el cifrado tendría que ser técnicamente viable, algo que ha demostrado ser imposible en décadas de intentos.
El mes pasado, Lord Parkinson de Whitley Bay declaró que “no hay intención por parte del Gobierno de debilitar la tecnología de cifrado utilizada por las plataformas”. No obstante, el lenguaje de la ley podría interpretarse de manera que limite la comunicación privada, generando preocupación en la industria tecnológica.
Un portavoz de Signal, la popular aplicación de mensajería cifrada, declaró a The Register que la postura de la compañía, expresada anteriormente por su directora ejecutiva Meredith Whittaker, sigue siendo firme: “Signal nunca socavará nuestras promesas de privacidad ni el cifrado en el que confían nuestros usuarios”, afirmó Whittaker. “Si se nos obligara a construir una puerta trasera o a abandonar el Reino Unido, optaríamos por marcharnos”.
Un futuro incierto para la ley
Aunque el gobierno británico afirma que esta ley convertirá al Reino Unido en un refugio seguro en Internet, queda por ver si se logrará tal estatus. Las primeras medidas podrían comenzar una vez que las reglas entren en pleno vigor, lo cual no se espera que ocurra antes de finales de 2026.
Ofcom comenzará las consultas sobre los daños ilegales (como contenido terrorista, material de abuso sexual infantil y fraude) el 9 de noviembre, lo que marcará el inicio del proceso. Una vez concluido, el Parlamento deberá aprobar los códigos de daños ilegales, lo que se espera que ocurra en aproximadamente un año.
En diciembre, se iniciará la consulta para un segundo conjunto de códigos que abordarán la seguridad infantil, la pornografía y la protección de mujeres y niñas. Estas directrices finales no se conocerán hasta principios de 2025, y su aprobación por el Parlamento está prevista para el tercer trimestre de 2025. Es probable que el Reino Unido tenga un nuevo gobierno para entonces, dado que la popularidad del actual ha disminuido significativamente.
Finalmente, en el segundo trimestre de 2024, se llevará a cabo una tercera consulta que cubrirá las obligaciones de los servicios, como la publicación de informes de transparencia y la implementación de controles para los usuarios. Este conjunto de normas no entrará en vigor hasta 2026.
Empresas tecnológicas como X (anteriormente conocida como Twitter), Alphabet, Amazon y Meta han reducido su personal de moderación de contenido en los últimos meses. Sin embargo, las obligaciones de cumplimiento de la Ley de Seguridad en Línea podrían revertir esta tendencia.

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