Por: Elvin Lugo | Lugo Media
En medio de un audaz atraco en Nueva York, un ladrón, con determinación, gritó a los empleados dentro del banco: «No se muevan, el dinero pertenece al estado y sus vidas también». En un suspiro de incertidumbre, todos obedecieron y se postraron en silencio en el suelo.
«Esto se llama #CambioDeMentalidad.»
Una vez que los ladrones consumaron su acto, el miembro más joven del grupo, que ya poseía un título universitario, sugirió al líder de la banda que contaran el botín. El líder, un veterano de la delincuencia con amplia experiencia, le reprendió: «¿Eres ingenuo? Esta suma es colosal, y contarla nos llevaría una eternidad. Mañana, en las noticias, sabremos la cantidad exacta que hemos robado.»
«Esto se llama #Experiencia.»
Tras la huida de los ladrones, el gerente instó al jefe de sucursal a llamar a la policía sin demora. Sin embargo, este último, con una astuta sonrisa, propuso: «Espera, tomemos $10 millones y ocultémoslos para nosotros. Sumemos esa cantidad a los $70 millones que hemos desviado en el pasado.»
«Esto se llama #NadarConLaCorriente y aprovechar la situación a tu favor.»
El gerente bancario, con un toque de codicia, respondió: «Sería genial si hubiera un robo como este todos los meses.»
«Esto se llama #Codicia.»
Al día siguiente, los medios de comunicación anunciaron que se habían robado $100 millones del banco. Los ladrones contaron una y otra vez el dinero, solo para descubrir que la suma era de tan solo $20 millones. Irritados, exclamaron: «Arriesgamos nuestras vidas por $20 millones, mientras que el gerente obtuvo $80 millones sin ensuciarse la ropa.»
«La moraleja es que la educación y la toma de decisiones éticas valen más que involucrarse en actividades ilegales. Aprovechar la educación y la experiencia te llevará lejos en la vida.»
El gerente bancario, con una sonrisa triunfante, se regocijó al convertirse en millonario y al ver cómo esta inesperada oportunidad cubrió sus pérdidas en el mercado de valores.
«¿Esto se llama #AprovechandoLaOportunidad de manera ética?»
En la vida, a menudo, las posiciones elevadas no garantizan la honestidad y la integridad, sino que a veces ocultan a ladrones con títulos y medallas de excelencia.

Cuantas veces, no hemos visto películas y series de Hollywood glorificando la astucia y el plan fríamente calculado de atracadores de bancos. Pareciera la historia perfecta de los Robin Hoods robándole a los ricos y devolviendo un poco de eso a los pobres, ya que muchas veces el botín no se comparte con los pobres sino entre ellos. Pero lo que Hollywood no te cuenta, es que por más astuto el robo, y por más épicos los personajes, al final, son unos criminales con mentes brillantes, títulos, experiencia, pero criminales.
«…al final, quienes triunfan no son aquellos que un día llevaron a cabo un gran atraco o artimaña que pasó desapercibida. Porque al final, cuando la vida llega a su fin, lo único que perdura es tu legado… y esto se llama #DejarHuella.»

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